La Parábola del Trigo y la Cizaña



La cizaña es una planta que crece habitualmente entre los sembradíos de trigo, los cuales tienen cierto parecido y no son muy fáciles de distinguir y tampoco es adecuada para el consumo, por lo contrario es excesivamente toxica de apariencia. Debido a que esta planta crece en de medio de las espigas de trigo no se puede distinguir, sólo y únicamente se diferencian cuando llega la época de la cosecha donde el trigo brota, produce su fruto y se diferencia de la maleza.

Explicó Jesús esta parábola: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. El mundo entero es el campo de Dios, su alcance no tiene ningún límite o frontera, Dios ha guiado a la historia como a la humanidad a cumplir un propósito divino en común.

Reflexiones y enseñanzas de la Parábola del Trigo y la Cizaña:

Esta parábola nos ejemplifica los dos tipos de obra que se están realizando en el mundo además de permitirnos entender por qué existe la malicia. Dios siembra buenas semillas (el trigo) que se convierten en hijos de su Reino Divino; Satanás el maligno, por otro lado también siembra su descendencia (la cizaña), los dos crecen en el mundo y al momento de ver los frutos se van diferenciando unos de otros.

El relato como tal nos dice que estas dos siembras se ven y actúan iguales a los hijos del reino de Dios, es decir no se le encuentra ninguna diferencia. Con el paso de los años mientras exista el arrepentimiento y se vuelva a Dios, estamos siguiendo la corriente de este mundo, conforme a las escrituras divinas, se tiene que tener presenta que la cizaña (Satanás) siempre va a existir influyendo a través del ánimo y la actitud, y a menos que entendamos esto y resistamos activamente su espíritu malvado, podemos convertirnos en creyentes por completos dirigiéndonos al camino de Dios sin que ningún agente externo influya en nuestra fe.

Versículos de la Parábola del trigo y la cizaña:

Mateo 13:24-52

24 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;

25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.

26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.

27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?

29 El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.

30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

 

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