La parábola del rico insensato



En la parábola Jesús llamó necio aquel que acumuló recursos por creer que así tendrá una vida tranquila, pero cuando llevamos eso a la práctica nos encontramos con personas vacías que muy en el fondo necesitan algo más que el dinero no les puede dar y eso claramente es evidencia de la necesidad de Jesús en nuestros corazones.

Enseñanzas y reflexiones de la parábola del rico insensato:

Este rico se olvidó que algún momento será juzgado por sus obras delante del Trono de Dios pero aún más allá ¿De qué me vale trabajar por las riquezas? ¿De qué me vale acumular tanto? Si luego de morir no podré gozar de lo tanto guardado, esa es la diferencia de acumular y vivir para acumular, en Jesús las riquezas abundan en Gloria y vivimos conforme a su voluntad para con nosotros.

Sin embargo quienes acumulan y dicen no trabajarán más nunca en su vida han caído en el error más grave siempre en algún momento tendrán que hacerlo porque cuando vean que su dinero se ha agotado o se está agotando se verán en la obligación de entrar en el circulo vicioso pero Jesús nos muestra que no nos enfoquemos en los bienes materiales sino en vivir una vida victoriosa, feliz y libre de avaricia porque al final quien tanto ama lo material y se enfoca en ello perderá su vida y vivirá vacío tratando de encontrar su paz en lo material y en la acumulación.

¿Qué nos dice Jesús?

Jesús nos ofrece un mejor camino enfocarnos en Él y dejar que sus riquezas nos rodeen pero riquezas en el sentido holístico no meramente material sino integral, en Jesús somos completos, trabajamos pero aun así Él nos da la sabiduría para vivir plenamente sin necesidad de acumular riquezas.

Versiculos de la Parábola del rico insensato

Lucas 12:13-21

13 Uno de entre la multitud le pidió:

―Maestro, dile a mi hermano que comparta la herencia conmigo.

14 ―Hombre —replicó Jesús—, ¿quién me nombró a mí juez o árbitro entre ustedes?

15 »¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes».

16 Entonces les contó esta parábola:

―El terreno de un hombre rico le produjo una buena cosecha.

17 Así que se puso a pensar: “¿Qué voy a hacer? No tengo dónde almacenar mi cosecha”.

18 Por fin dijo: “Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes, donde pueda almacenar todo mi grano y mis bienes.

19 Y diré: Alma mía, ya tienes bastantes cosas buenas guardadas para muchos años. Descansa, come, bebe y goza de la vida”.

20 Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?”

21 »Así le sucede al que acumula riquezas para sí mismo, en vez de ser rico delante de Dios».

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