Salmo 93



¿Cuál es el salmo 93?

1 ¡Reina el Señor, revestido de majestad!

El Señor se ha revestido,

se ha ceñido de poder.

El mundo está firmemente establecido:

¡no se moverá jamás!

2 Tu trono está firme desde siempre,

tú existes desde la eternidad.

3 Los ríos hacen resonar sus voces,

Señor, los ríos hacen resonar su fragor.

4 Pero más fuerte que las aguas impetuosas,

más fuerte que el oleaje del mar,

es el Señor en las alturas.

5 Tus testimonios, Señor, son dignos de fe,

la santidad embellece tu Casa

a lo largo de los tiempos.

La Majestad de Yahvé

El salmo 93 es conocido como “Yahvé , el Rey de la Creación” o “El Señor, Rey del Orbe”. Es una oración que expresa la grandeza de Dios como gobernante del universo. Es uno de los salmos cortos, con apenas cinco versículos pero la forma en que se expresa es impresionante, tiene un lenguaje teodicea. La época de composición no es concreta por ningún critico, sin embargo algunos lo atribuyen a los años de Salomón y  otros a los tiempos de los Macabeos, pero la redacción es tan corta que no se puede deducir. A veces se pasa de primera a segunda persona de manera rápida y desprevenida, tiene repeticiones y una armonía.

El Rey del Orbe ejerciendo su poder

La creación del mundo y su humanidad tiene un mensaje divino, que solo los salmistas lograron plasmar en cada oración, haciendo destacar la grandeza del Señor.  Mediante la realización del universo es que se probó lo inmenso que es el poder de Dios. Él puso el orden ante todo un caos y manipuló la fuerza de los mares. Se decía que la tierra estaba encima de unos pilares, allí reposaba a pesar de estar encima de aguas saladas turbulentas; en pocas palabras la magnifica obra de Dios es un ejemplo de equilibrio supremo de su sabiduría y omnipotencia.

Por este motivo de superioridad siempre se busca pregonar y aceptar los testimonios y mandamientos que el Rey de los reyes propuso. Aparte, Israel es la morada del altísimo y quien se acerca encontrara en ella la santidad que busca. Desde el trono por encima de las montañas, Dios controla el océano, estas palabras son himno alabando su perfección.

¿Qué tiene de diferente el salmo 93?

El versículo cinco es un poco diferente a los demás, generalmente el final siempre suele ser distinto porque necesita cerrar la idea principal del salmo pero este fragmento en especial, parece ser una adición litúrgica. Pueda que tenga que ver con los salmos anteriores cercanos a este salmo 93, porque en esta parte se habla de la conexión que Yahvé tiene con su pueblo, su heredad, a través del templo que yace en Israel.

Técnicamente la ley de Dios es su voluntad, si se cumplen, Él cumple. Sus promesas son irrompibles, y que se encuentre al menos su presencia en la morada sagrada es suficiente para probar que efectivamente sus promesas son duraderas. Jerusalém por lo tanto tendrá por siempre su protección mientras los fieles mantengan ese estatus y continúen compartiendo y siguiendo los mandatos del Padre Celestial.

La luz de los perdidos es Dios

No hay  más que simple alabanza y verdad en este salmo, es sencillo, corto y hermoso pero se puede encontrar esperanza cada vez que se lea. El salmista ve en una expresión de gran alegría en Dios, porque Él protector de Israel ha llegado a reinar gloriosamente, y que no habrá poder en la tierra ni en el universo que pueda interferir en el control de Dios sobre todos los seres vivos y la eminente derrota de todo mal y enemigo, quedando Dios como soberano del universo.

Salmo 93
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