Salmo 64



¿Cuál es el salmo 64?

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 Dios mío, escucha la voz de mi lamento,

protégeme del enemigo temible.

3 Apártame de la conjuración de los malvados,

de la agitación de los que hacen el mal.

4 Ellos afilan su lengua como una espada

y apuntan como flechas sus palabras venenosas,

5 para disparar a escondidas contra el inocente,

tirando de sorpresa y sin ningún temor.

6 Se obstinan en sus malos propósitos

y esconden sus trampas con astucia,

pensando: «¿Quién podrá verlo?».

7 Proyectan maldades y disimulan sus proyectos:

su interior es un abismo impenetrable.

8 Pero Dios los acribilla a flechazos

y quedan heridos de improviso;

9 su misma lengua los lleva a la ruina,

y aquellos que los ven mueven la cabeza.

10 Por eso, todos los hombres sentirán temor;

proclamarán esta obra de Dios

y reconocerán lo que él hizo.

11 El justo se alegrará en el Señor

y encontrará un refugio en él;

y se gloriarán todos los rectos de corazón.

Del maestro de coro. Salmo de David

El salmista David hacía una declaración de queja ante los constantes ataques enviados por Satanás a causa de sus enemigos que de todas las formas deseaban ver su destrucción motivado a su devoción incondicional a Cristo Jesús. En el salmo 64  David no soportaba en su humanidad cada una de las cosas que fraguaban sus enemigos los cuales envidiaban cada una de las bendiciones que DIOS estaba otorgándole a causa de su obediencia. Esto no detuvo al salmista a David en su deseo de presentarse aprobado ante la presencia de DIOS pero lo que sí logró fue dejar en evidencia su deseo de continuar cultivando su relación con el Padre celestial, quien cubriría con su poder e intervención la vida de su escogido.

Plegaria pidiendo protección contra enemigos ocultos – Salmo 64

En su naturaleza humana David no podía soportar más, pero desde su corazón comprendía que el poder de DIOS se manifiesta cuando nosotros nos damos cuenta de que él llega en el momento que nuestras fuerzas flaquean para impulsarnos a seguir en lucha porque esto se convierte en clara señal de lo que el Padre celestial hacía en la vida de David, y también en lo que él desea hacer desea formar en nuestras vidas para continuar avergonzando al enemigo.

¿Qué enseña el salmo en nuestra vida?

En el salmo 64 nos enseñan que nuestras vidas necesitan cultivar un nivel de oración, adoración e intimidad como la forjada por el salmista David, porque en medio de ella podemos alcanzar grandes bendiciones que nos acercarán a activar el poder y la misericordia de DIOS sobre nuestro caminar, sabiendo que en ella encontramos nuestro verdadero refugio y paz, debido a que al Padre celestial le encanta mucho más nuestra obediencia que nuestro sacrificio, por cuanto nos debemos determinar a hacer las cosas con excelencia y manifestar la gloria del Padre celestial al mundo entero.

Sin importar los comentarios realizados en nuestra contra porque muy bien afirma la palabra que no debemos avergonzarnos de la intervención de DIOS en nosotros, porque representará un motivo más que trascendental para nuestra salvación y del mismo modo ayudar a la salvación de otras personas a las que podremos llegar por la simple misericordia del Padre celestial que nos dará las herramientas para poder impactar a una sociedad que necesita de personas que se levanten de las bajas pasiones y la monotonía para buscar hacer algo loco para la mente humana pero servible para la obra de DIOS.

El Rey David y sus Guerras ganadas

El salmista David sabía que los enemigos que tuvo a lo largo de su vida afilaban sus espadas y cuchillos porque no aceptaban la intervención de DIOS en su vida y en todo lo que tocaba. Esto es una clara señal de lo que muchos están buscando en este tiempo, donde el Padre celestial es el que nos ayudará a lograr cada una de las cosas preparadas en su plan, y a través de nuestra y fidelidad, se encargará de ayudarnos a alcanzar nuestros sueños, moviendo a todo lo que tenga que mover para darnos la victoria, usando su versatilidad y creatividad para favorecer su plan en nuestras vidas, tal cual como fue hecho en la vida del salmista David.

Salmo 64
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