Salmo 62



¿Cuál es el salmo 62?

1 Del maestro de coro. Al estilo de Iedutún. Salmo de David.

2 Sólo en Dios descansa mi alma,

de él me viene la salvación.

3 Sólo él es mi Roca salvadora;

él es mi baluarte: nunca vacilaré.

4 ¿Hasta cuándo se ensañarán con un hombre

para derribarlo entre todos,

como si fuera un muro inclinado

o un cerco que está por derrumbarse?

5 Sólo piensan en menoscabar mi dignidad

y se complacen en la mentira;

bendicen con la boca

y maldicen con el corazón.

6 Sólo en Dios descansa mi alma,

de él me viene la esperanza.

7 Sólo él es mi Roca salvadora,

él es mi baluarte: nunca vacilaré.

8 Mi salvación y mi gloria

están en Dios:

él es mi Roca firme,

en Dios está mi refugio.

9 Confíen en Dios constantemente,

ustedes, que son su pueblo,

desahoguen en él su corazón,

porque Dios es nuestro refugio.

10 Los hombres no son más que un soplo,

los poderosos son sólo una ficción:

puestos todos juntos en una balanza,

pesarían menos que el viento.

11 No se fíen de la violencia,

ni se ilusionen con lo robado;

aunque se acrecienten las riquezas

no pongan el corazón en ellas.

12 Dios ha dicho una cosa,

dos cosas yo escuché:

que el poder pertenece a Dios,

13 y a ti, Señor, la misericordia.

Porque tú retribuyes a cada uno

según sus acciones.

Del maestro de coro. Al estilo de Iedutún. Salmo de David

El salmo 62 expresa que una declaración de afirmación hecha por el salmista David, quien una vez más reconocía su dependencia del Padre celestial, el cual nunca le dejó sólo a pesar de que permitió algunos acontecimientos en su vida que le hicieron crecer como persona y como elegido del cielo. Su constante fe se convirtió en un ejemplo de superación que hasta el día de hoy es recordado y practicado, ya que este hombre comprendía que no formaba parte del montón en una sociedad necesitada de encontrar el camino de Cristo para resurgir de sus iniquidades y pecados. La determinación y tenacidad de David fue otro punto clave que le hizo encontrar en DIOS su mayor impulso para lograr convertirse en conquistador de la tierra y posteriormente del cielo.

Hombre pidiendole fuerza al Señor de los cielos

La situación de David nos hace comprender que mientras mayor se convierte la calamidad mayor es la bendición que tiene reservada DIOS para nuestras vidas por lo que no es una casualidad todo lo que pasó el Salmista David, debido a que entendía las cosas no solo a corto sino a largo plazo, en donde estaba seguro que el poder del Padre celestial actuaría a su favor para avergonzar totalmente a cada uno de sus enemigos.

¿Qué se interpreta en el salmo 62?

Muchos estarán viviendo en la actualidad una situación parecida a la del salmista David en cuanto a sus problemas, pero si realmente comprenden de donde proviene su escudo y refugio, la determinación a no fallar y continuar en modo ataque ante los ataques del enemigo no cesaran, porque así como lo hizo David, nuestra vista no solo puede limitarse en lo natural, sino en lo que todavía no se encuentra tangible, elemento clave que activa nuestra fe y el poder de DIOS en nuestras vidas, para convertirnos en conquistadores de la eternidad como David y Jesucristo.

Lo que también se puede interpretar de esta situación es que existía un sentimiento de impotencia en el salmista por cuanto no entendía el por qué sus enemigos continuaban preparando conspiraciones contra su vida. En respuesta a ello, solo queda la oración e intimidad con DIOS que se convierte en la mejor arma que se pueda utilizar por siempre para vencer la tentación y los diversos problemas que se presentan. No hay que dejar por debajo de la mesa que el salmista no había fraguado ningún ataque físico contra sus angustiadores para que estos buscaran acabar con su vida, lo que realmente sucedía era que estos no soportaban que el salmista fuera un hombre tan distinto por causa del poder del Padre celestial en su vida.

Dios, el único refugio – Salmo 62

Muy parecido a lo antes mencionado en el salmo 62, la sociedad que nos rodea no estará para nada de acuerdo con el trabajo que DIOS ha hecho en nuestras vidas, pero estará en nosotros tomar la bandera de victoria y proclamar victoria así como lo hizo David en medio de los problemas que se acrecentaron. DIOS ha prometido derribar a todos nuestros enemigos para glorificarse en nuestras vidas y hacer de nosotros representantes dignos de su reino en la tierra.

Salmo 62
Puntúa este artículo


Quizá te interese