Salmo 128



¿Cuál es el salmo 128?

1 Canto de peregrinación.

¡Feliz el que teme al Señor

y sigue sus caminos!

2 Comerás del fruto de tu trabajo,

serás feliz y todo te irá bien.

3 Tu esposa será como una vid fecunda

en el seno de tu hogar;

tus hijos, como retoños de olivo

alrededor de tu mesa.

4 ¡Así será bendecido

el hombre que teme al Señor!

5 ¡Que el Señor te bendiga desde Sión

todos los días de tu vida:

que contemples la paz de Jerusalén

6 y veas a los hijos de tus hijos!

¡Paz a Israel!

Canto de peregrinación

El salmo 128 retrata grandes verdades a través de los recursos literarios desplegados por cada uno de los grandes autores inspirados por el Padre celestial para colocar en esos versos la hoja de ruta que nos ayudará a conducirnos a diario. Una de esas grandes verdades que el rey de reyes y señor de señores va plasmando es que no hay nada que le pueda hacer frente a las personas que confían en él porque las promesas entregadas desde el cielo no tienen objeción, y aunque se tarden en cumplirse, su fin siempre será de bendición, a causa de que el rey de reyes y señor de señores los ha escogido para grandes obras, con el objetivo de que se direccionen, y trabajen a diario en ello sin perder el enfoque, como grandes hombres de la palabra entre los que destaca David, José, Job, Daniel, Abraham, Isaac entre otros.

Trabajador obediente del Señor

Esta gran verdad produce en los hijos de DIOS un enorme regocijo, ya que mientras uno vive en la brecha correcta del trabajo para el eterno, el mejor pago siempre estará garantizado, y en él, estarán incluidos nuestros familiares, amigos, y a cada una de las personas que impactemos con la gracia que nos ha sido dada por el rey de reyes y señor de señores.

¿Qué nos quiere dar a entender el salmo 128?

Sabiendo esto, el Padre celestial nos llama a trabajar y a no perder el enfoque para de esta manera entrenarnos para la bendición, a través de las habilidades que han sido colocadas en nuestras manos, con el objetivo de trabajar arduamente, ya que una de las cosas que el Padre celestial más valora de sus hijos, es el trabajo realizado por sus manos, porque esos son los que producen la mayor satisfacción, debido a que podrán comer y saciarse del fruto de sus manos, citando siempre lo que dice la palabra, “El que no trabaje que no coma”, (haciendo claro está la salvedad a personas incapacitas para tal fin), por esto es que no debe frustrarnos el hecho de trabajar arduamente en el lugar en que el rey de reyes nos haya colocado porque es parte de un propósito fundamental y especial que nos llevará a la vida eterna.

Bienaventuranza del que teme a Yahvé

En este sentido el otro punto fundamental que el Señor quiere darnos a entender es que nuestra fidelidad traerá enemigos a nuestras vidas a causa de la obra de DIOS en ellas, ya que no podrán resistir lo que el Padre eterno va logrando en su vida, y además se cumple el famoso refrán de que “no somos moneda de oro para caerle bien a todo el mundo”, pero a pesar de esto, el padre celestial así como cumplió con la protección a sus escogidos en la palabra, asimismo lo seguirá haciendo en nuestras vidas para dejar avergonzados a cada uno de ellos, porque el Padre celestial nos llama a trabajar y hacer las cosas con el consentimiento de que mientras hagamos todo como para él, la bendición siempre estará de nuestro lado, porque la oposición no podrá resistir su gloria en nuestras vidas.

Salmo 128
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