Salmo 28



¿Cuál es el salmo 28?

1 De David.

Yo te invoco, Señor;

tú eres mi Roca, no te quedes callado,

porque si no me respondes,

seré como los que bajan al sepulcro.

2 Oye la voz de mi plegaria,

cuando clamo hacia ti,

cuando elevo mis manos hacia tu Santuario.

3 No me arrastres con los malvados

ni con los que hacen el mal:

con los que hablan de paz a su prójimo,

mientras su corazón está lleno de maldad.

4 Trátalos conforme a sus acciones,

como corresponde a su mala conducta;

trátalos según la obra de sus manos,

págales su merecido.

5 Ellos no valoran lo que hace el Señor

ni la obra de sus manos:

por eso él los derribará

y no volverá a edificarlos.

6 Bendito sea el Señor,

porque oyó la voz de mi plegaria;
7 el Señor es mi fuerza y mi escudo,

mi corazón confía en él.

Mi corazón se alegra porque recibí su ayuda:

por eso le daré gracias con mi canto.

8 El Señor es la fuerza de su pueblo,

el baluarte de salvación para su Ungido.

9 Salva a tu pueblo y bendice a tu herencia;

Apaciéntalos y sé su guía para siempre.

De David

El salmo 28 se convierte en otra declaración de rendición del salmista David, ante el majestuoso poder de DIOS en la tierra. David se sentía totalmente impuro al entrar cada día en la presencia de DIOS, ya que sentía que no era digno de lograr el favor de DIOS ante tanta maldad desplegada en su presente. La plegaria del salmista era no ser considerado por Cristo igual que sus semejantes que se dirigían a la perdición. Muy en el fondo David sabía que era diferente y podía lograr grandes bendiciones con el solo hecho de humillarse cada día a invocar el poder de DIOS en su vida.

Salmo 28 de fortaleza

La diferencia de David muchas personas hoy día era que tenía claro cuál era el lugar que debía tener el creador en su vida. Si nos disponemos a darle toda la gloria a él y hacer que ocupe el centro de nuestras vidas, la victoria del cielo siempre estará asegurada.

¿Qué refleja para el justo el salmo 28?

En medio de la plegaria de David, este pedía la aplicación de la justicia divina, esa que actúa en el momento que la gente menos espera. De esta manera David entendía que tenía autoridad en sus labios para proclamar el destino de cada uno de sus angustiadores, a los cuáles el salmista solo pedía una justicia adecuada con lo que habían hecho, no quiere decir que estuviera deseándoles el mal, sino que el proceder de ellos daba cumplimiento al famoso refrán que reza al que obra mal le va mal.

El nivel de conexión íntima que tenía David con DIOS le permitía tener la autoridad del cielo para proclamar palabras de bendición sobre su vida y entorno, así como ser portador de la profecía del cielo para las personas que se encontraban de espaldas a los designios del Padre celestial en su tiempo de vida.

A causa de la desobediencia a DIOS, David podía proclamar el destino de sus angustiadores, los cuales no verían luz ni bendición sobre ellos. El nivel de conexión de David con el cielo necesita ser recuperado por la humanidad hoy día para proclamar la bandera de victoria y justicia que viene enviada desde el cielo. No subestimes lo que DIOS puede hacer en tu vida, porque cuando te dejas usar por el Padre celestial, serás una persona que marque el orden de las tendencias a causa de lo que DIOS ha depositado en tu corazón, tal cual como sucedió con el salmista David en su época.

La bendición del Padre Celestial

Las palabras profesadas en el salmo 28, reflejan que a diario es responsabilidad de nosotros mantener y cultivar esa familiaridad que a diario quiere tener el Señor con nuestras vidas, en donde encontraremos todo el refugio, la protección y paz que nuestras vidas necesitan para poder ser el mejor sacrificio de adoración como lo fue el salmista David en aquel tiempo. Si lo hacemos de esta manera no habrá nada de que temer aunque las circunstancias parezcan contrarias porque la justicia divina del cielo, siempre actuará a nuestro favor y en contra de nuestros angustiadores.

Salmo 28
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