Salmo 15



¿Cuál es el Salmo 15?

1 Salmo de David.

Señor, ¿quién habitará en tu santa Montaña?

2 El que procede rectamente y practica la justicia;

el que dice la verdad de corazón

3 y no calumnia con su lengua. El que no hace mal a su prójimo

ni agravia a su vecino,

4 el que no estima a quien Dios reprueba

y honra a los que temen al Señor.

El que no se retracta de lo que juró,

aunque salga perjudicado;

5 el que no presta su dinero a usura

ni acepta soborno contra el inocente.

El que procede así, nunca vacilará.

Los que habitan en el monte santo de Dios

Este salmo 15 es uno de los más hermosos, expresa de forma sutil las reglas que debe hacer el hombre para poder pertenecer a la corte de Yahvé de Israel. Lo que se busca no son tradiciones repetitivas de cómo hacer las cosas por un adoctrinamiento, sino el código que sigue el corazón según su moral. La oración 15 tiene un tema de trasfondo muy parecida a ciertos versículos de los salmos 24 y 33, por esto varios autores están de acuerdo a que la composición se hizo después del exilio de Babilonia. A pesar de estas teorías, el título afirma que el autor es David, y que hace alusión al traslado del arca al monte santo (Sión)

Israelistas dirigiéndose al Monte Santo (Sión)

Del primer versículo al tercero se habla de las condiciones a aceptar para permanecer como refugiado del Señor. Es una composición interesante, puede ser dramática dependiendo del lector, y su entrada es una pregunta seguida por su respuesta. Para acercarse a Dios se necesita estar descontaminado, Él se encuentra en una zona de pureza y claridad que no puede ser visitada por cualquiera, es exigido que se santifiquen además de cumplir con cualidades morales y éticas.

En este caso el salmista no se preocupa por realizar un ritual, solo se concentra en obtener la actitud positiva que Yahvé require. La guarida de Dios, es considerada la mejor, pues ella es la que cuida y no abandona, la felicidad es absoluta y los miedos se van. Principalmente se dice que hay que llevar una vida acorde a las obligaciones divinas. Es decir: Ser honesto con el prójimo, obrar bien, ser fiel a la ley de Dios, ser justo por lo tanto no se puede hacer nada que le cause algún daño a las demás personas.

¿Qué afirma el salmo 15?

El salmo 15 afirma que quien quiere ser digno de Dios debe tener una valoración religiosa, no se puede juzgar por las apariencias. Porque algunos dan la ilusión de ser íntegros y de ejemplo, pero son solo exitosos en la sociedad por caminos reprobados por Yahvé. Quienes se llevan los honores suelen ser los que temen al Señor, porque hacen su vida según los mandatos divinos, porque para ellos sus deseos no significan nada en comparación a las leyes de Dios. Quien habla en este salmo se encuentra en un momento difícil donde observa que son pocos quienes hacen caso a las normas del Señor.

Está bien que algunos no sepan si eres realmente fiel a Dios, Él lo sabrá, porque todo lo sabe.

Lo que más abundaba y aun pasa en la actualidad son aduladores hipócritas que alaban figuras posicionadas en lo alto de la sociedad que lograron estar allí a través de artimañas. Aquellos que son solo apariencias y que a raíz de eso esperen ser huésped de Dios son los más reprobados por Él. Lo más irónico de la historia, es que quienes son menospreciados en las comunidades generalmente son aquellos de vida religiosa, y estos son los que pueden estar en el monte santo de Yahvé.

La integridad conlleva a que a veces se deben tomar decisiones para poder cumplir con las reglas aunque ellas parezcan perjudicarte de cierta forma. Al final habla de la usura, y es que nadie debería hacer los mandatos de Dios por dinero.

Salmo 15
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