Salmo 146



¿Cuál es el salmo 146?

1 ¡Aleluya!

¡Alaba al Señor, alma mía!

2 Alabaré al Señor toda mi vida;

mientras yo exista, cantaré a mi Dios.

3 No confíen en los poderosos,

en simples mortales, que no pueden salvar:

4 cuando expiran, vuelven al polvo,

y entonces se esfuman sus proyectos.

5 Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob

y pone su esperanza en el Señor, su Dios:

6 él hizo el cielo y la tierra,

el mar y todo lo que hay en ellos.

El mantiene su fidelidad para siempre,

7 hace justicia a los oprimidos

y da pan a los hambrientos.

El Señor libera a los cautivos,

8 abre los ojos de los ciegos

y endereza a los que están encorvados.

9 El Señor protege a los extranjeros

y sustenta al huérfano y a la viuda;

8c el Señor ama a los justos

y entorpece el camino de los malvados.

10 El Señor reina eternamente,

reina tu Dios, Sión,

a lo largo de las generaciones.

¡Aleluya!

Alabanza por la justicia de Dios

El salmo 146 es otra gran expresión de adoración que desplegaba el salmista, en donde se destacaban las diferentes atribuciones del Padre celestial, quien estaba siempre dispuesto a ayudarle de diversas maneras, sin importar las críticas o comentarios de su entorno, los cuales no podían soportar la gracia de DIOS en su vida, elementos que sirvieron de trampolín para que este hombre a pesar de cada una de las pruebas que se vinieron encima, no perdiera su confianza y foco en el norte que siempre fue agradar y adorar a DIOS con todo su ser, mientras se disponía a cumplir con una misión que trascendería a través de los tiempos, especialmente por una adoración sin límites e infundada no solo a sentirse en la plenitud de lo alto, sino también a contagiar a su entorno con las cosas eternas.

El ejercito de Dios

El salmista comprendía que su vida pasaría como un rayo de luz por lo que no deseaba perder tiempo en su afirmación por cumplir el propósito divino asignado a su vida.  En medio del escrito de este salmo 146, el salmista con su puño y letra se encuentra en una suprema exposición lírica de cada una de las características que hacen de DIOS, el ser más poderoso ayer, hoy y por los siglos de los siglos. Esto es importante destacarlo porque en reiteradas oportunidades las personas confían realmente es en las personas terrenales que ostenten algún cargo político, económico o administrativo de envergadura.

¿Cuál es el objetivo del salmo 146?

Por lo que el Padre celestial ha comisionado a cada uno de sus escogidos para que logren persuadir a la humanidad de lograr hacerles entender que deben colocar su confianza solamente en el Padre celestial, ya que el hombre siempre de una u otra forma fallará, mientras que el Padre eterno como nuestro mejor amigo nunca nos fallará sino que más bien nos ayudará a no flaquear y combatir cada una de las situaciones y circunstancias que forjarán nuestro carácter.

El problema del pueblo de Israel es que a pesar de que la respuesta a las situaciones estaba al alcance de una oración, preferían confiar en las personas o en diferentes dioses paganos que pretendían quitar el lugar que tiene y debe tener el Padre eterno en todo lugar. A raíz de lo sucedido, el Padre permitió diferentes situaciones al pueblo de esa nación por cuanto no confiaron en el único y verdadero DIOS, quien les libraría de cada situación para avergonzar a todos sus enemigos.

Dios ayudando al caído

No debes olvidarte que el rey de reyes y señor de señores está dispuesto a presentar su amor para gobernar a la humanidad, pero es la decisión de cada uno aceptar el reto de obtener el mejor regalo de la vida como lo es la salvación y además de ello la capacidad de ser agentes multiplicadores del mensaje de salvación y vida, como parte del plan maravilloso que tiene el Padre celestial de cada uno de sus hijos, el cual les preparará desde su estadía en la tierra para vivir una vida eterna de total bendición.

Salmo 146
Puntúa este artículo


Quizá te interese