Salmo 142



¿Cuál es el salmo 142?

1 Poema de David. Cuando estaba en la cueva. Oración.

2 Invocaré al Señor con toda mi voz,

con toda mi voz suplicaré al Señor;

3 expondré mi queja ante él,

expresaré mi angustia en su presencia.

4 Ya se me acaba el aliento,

pero tú conoces mi camino:

en la senda por donde voy

me han ocultado una trampa.

5 Miro a la derecha, observo,

y no hay nadie que se ocupe de mí;

ya no tengo dónde refugiarme,

nadie se interesa por mi vi da.

6 Por eso clamo a ti, Señor, y te digo:

«Tú eres mi refugio,

mi herencia en la tierra de los vivientes».

7 Atiende a mi clamor,

porque estoy en la miseria;

líbrame de mis perseguidores,

porque son más fuertes que yo.

8 Sácame de la prisión,

y daré gracias a tu Nombre:

porque los justos esperan

que me concedas tu favor.

Poema de David. Cuando estaba en la cueva

El salmo 142 se convierte en una oración y declaración de súplica divina por cuanto el salmista David necesitaba de la intervención divina que solo podía cumplir el rey de reyes y señor de señores. Era un momento especial porque solo el Padre celestial podía entender su dolor y además de ello su súplica se convertía en una de las oraciones más fervientes hechas por cualquier hijo de DIOS, porque ya desde antes de que este acto se concrete, el Padre estará enterado de todos los ejemplos y palabras que pronunciaremos al momento de pedir fervientemente la intervención de su poder en favor de cada uno de sus hijos.

David en la cueva

Como David sabía que no podía esconderse de la gloria de DIOS, invocaba su poder eterno para pedir ayuda a poder conducirse de la mejor forma, ya que cada día se convertía en una nueva oportunidad de lograr agradar al Padre eterno en todas las cosas. Asimismo tenemos esa oportunidad cada uno de nosotros en nuestras vidas; elemento que no es nada fácil de cumplir pero la vida de David queda plasmada como ejemplo claro de que cuando se quiere, se pueden hacer las cosas, y mucho más si estas tienen como fin engrandecer el nombre de DIOS en la tierra.

El aprendizaje de David en el salmo 142

El salmista David en su naturaleza humana sabía que no disponía de la fuerza y el dominio propio para hacer lo correcto siempre para el Padre celestial, pero precisamente confiaba en que él sería su respuesta a todas las cosas, y mucho más cuando intentaba flaquear; por este punto deseaba que DIOS le acompañara en todos sus caminos para no desviarse ni a derecha ni a izquierda, sino caminar hacia el frente, aquella línea del propósito que el salmista iba transitando paso a paso, y que lo fue interconectando con situaciones y personas que le sirvieron de trampolín para que descubriera lo que DIOS había puesto en su vida, y con esto ser de bendición a multitudes de pueblos y naciones hasta nuestros días.

El salmo  142 dice que la esperanza de David se encontraba en la intervención sobrenatural del Padre eterno y celestial, porque en muchos casos se sentía solo, y era en esos momentos donde su naturaleza humana se levantaba contra él para que fallara a DIOS de distintas maneras, por lo que se necesita tener un corazón contristo y humillado para declarar que la guía del Reino de los cielos se hace manifiesta en nuestras vidas y fijar su luz en todo tiempo, especialmente cuando se desarrollan los momentos más difíciles.

Interior de la cueva

Como sabía que todo lo que vivía formaba parte de un proceso, David entendía que cada día formaba una oportunidad de aprender nuevas cosas, que le llevaran a adquirir seguridad, determinación, tenacidad, constancia, fidelidad y por sobre todas las cosas el amor en cada una de las situaciones que eran parte de la gran comisión que le fue enviada desde los cielos, con el fin de ser luz en medio de la obscuridad y agradar al rey de reyes en todos sus caminos.

Salmo 142
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