Salmo 134



¿Cuál es el salmo 134?

1 Canto de peregrinación.

Bendigan al Señor,

ustedes, que son sus servidores,

los que pasan en la Casa del Señor

las horas de la noche.

2 Eleven las manos al Santuario

y bendigan al Señor.

3 El Señor que hizo el cielo y la tierra

los bendiga desde Sión.

Canto de peregrinación

El salmo 134 pone en evidencia un cántico de adoración en agradecimiento a las maravillas que evidencia que el rey de reyes y señor de señores cada día en nuestras vidas. Una de ellas es precisamente el aliento de vida para poder adorarle fervientemente desde nuestro corazón. Todo esto nos lleva a entender que el amor del Padre celestial hacia a nosotros es algo que no podemos medir por su grandeza e inmensidad como el alta mar, ese amor que evidenció el salmista David en su transitar por la tierra para ser un hombre conforme al corazón de DIOS para lograr ser uno de los mayores exponentes del mensaje de salvación en la tierra.

Exhortación a los guardas del templo

Esto lo debemos tener presente para saber que el mismo DIOS que acompañó a David y a los grandes hombres de la palabra, es el que se encuentra a nuestra disposición para para hacernos comprender que los triunfos, victorias y el éxito en general se encuentra garantizado a los que tienen su confianza cimentada en la roca que es Cristo Jesús, quien hace de lo imposible para el hombre, una realidad que a la que nada ni nadie puede hacer ningún tipo de oposición porque saldrán totalmente derrotados.

¿Qué ejemplo deja el salmo 134?

El pueblo de Israel sin duda alguna tuvo que ser procesado en diversas formas para poder ver la bendición del Padre eterno en sus vidas, sabiendo, que estos constantemente mostraban una conducta de desobediencia y rebeldía a cada dirección por parte de DIOS. Prueba de ellos es que en los tiempos de Moisés tuvieron que caminar por espacio de 40 años para poder entrar a la tierra prometida que representaba el resultado de su esfuerzo.

Esto nos llama a capítulo para dar a entender que la principal consideración que necesitamos en nuestras vidas es la obediencia, porque la obediencia es la que nos facilita las llaves de la bendición del Padre en nuestras vidas. Los israelitas no entendieron esta gran verdad y por ello retrasaron enormemente su bendición, pero el eterno nos llama a mantenernos edificados de su presencia y obra para no perder el enfoque profético que quiere mantener en nuestras vidas.

Como trabajadores del reino de los cielos, los grandes hombres de la palabra dieron ejemplo a toda la humanidad de que en medio de la adversidad y las equivocaciones humanas se puede ser personas dedicadas a invertir tiempo, esfuerzo y dedicación por expandir la obra de DIOS en la tierra, por lo que si ellos pudieron, el Padre celestial confía en la capacidad entregada a cada uno de nosotros, los que todavía habitamos la tierra, y los que podemos convertirnos en respuesta a una sociedad carente de principios, valores, pero por sobre todas las cosas del amor de DIOS, a lo cual somos nosotros los llamados a establecerlo en cada vida.

Templo de Dios en el cielo

El salmo 134 afirma que así como cada uno de ellos recibió su recompensa, el Padre celestial tiene una gran recompensa en el reino de los cielos reservada para nosotros, y que incluso desea que la disfrutemos desde la tierra, con el objetivo de experimentar un abreboca de la gloria y el amor de DIOS en nuestro transitar como dignos representantes suyos en la tierra.

Salmo 134
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