Poderosa oración sanar la tristeza enterrando los dolores y heridas del pasado



La oración poderosa para curar la tristeza y depresión enterrando los dolores y daños del pasado, es una oración en encomienda a nuestro Señor Jesucristo, para que nos ayude y nos llene de bendiciones y seamos salvos de toda angustia, preocupación, dolor, estrés y miedo, toda situación difícil que afrontemos y todo dolor sofocante que nos acongoje desde hace tiempo será arrancado de nuestro ser y será sepultado por Cristo Jesús, para que así tengamos vida en gozo y alegría sin ninguna presión del ayer y sólo vivamos el presente estando conscientes de que nuestro futuro está resguardado por Jesús.

A continuación, te enseñaré la oración para sanar la tristeza.

Señor y Salvador Jesucristo, tú sabes los dolores y depresiones que en mi corazón se instalan y sabes el por qué de ellos. Hoy acudo ante ti y te suplico, Jesús, ayúdame a superarlo, ya no puedo vivir más así. 

Sé que tú me haces un llamado de paz, me invitas a compartir con serenidad, felicidad y mucho gozo, incluso cuando afrontamos las complejidades del día a día. Por eso te suplico hoy que toques con tus santas llagas mi sien y penetres mi mente que me convierte tan susceptible a las situaciones difíciles y sueltes el nudo que ata la tristeza y la melancolía a mi ser.

Hoy te suplico porque tu dicha se ponga a renovar mi vida, con la finalidad de no repasar la eternidad como sirviente de mi amarga memoria que tanto recuerda esos momentos dolorosos del ayer. Como son del pasado, ya no existen, te ofrezco todo mi historial y el de mis personas amadas; lo aprendido y lo olvidado por nosotros.

Quiero que me des la dicha de perdonar y perdonarme, con la finalidad de que tus riquezas espirituales naufraguen sobre mí.

Te entrego todas mis tristezas, encadenadas a mis angustias, preocupaciones y estrés de mi futuro. Ese futuro aún no se hace presente, por consiguiente es sólo producto de mi imaginación. Hoy sólo debo vivir y hoy sólo debo recorrer el sendero de tu felicidad. Incrementa la fe en ti, para que incremente en mi espíritu la bendición y calma.

Tú eres nuestro Dios, padre y Señor, historiador y conocedor de la vida, de nuestras vidas. Por ese motivo, pongo en tu mano mi vida y la de mis seres amados, junto con cada uno de nuestras dolencias, con cada una de nuestros requerimientos y que en colaboración de tu grandioso amor reine en nosotros el afecto y sentimiento de la alegría.

Amén.

Poderosa oración sanar la tristeza enterrando los dolores y heridas del pasado
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