Oración a la Virgen para los casos difíciles y desesperados

La oración es un arma muy poderosa con la que todo cristiano puede contar para enfrentar las adversidades que la vida suele presentar. Millones de personas en todo el mundo acuden a la purísima y gloriosa Virgen de Guadalupe, para que interceda por nosotros debido a que siempre está dispuesta a mediar para que Jesucristo nuestro Señor haga lo obra, ayudándonos a superar y enfrentar con sorprendente éxito situaciones muy difíciles que muchas veces creemos que ya no tienen salida y en consecuencia generan en nosotros gran angustia, podemos clamar a ella cuando sintamos desmayar nuestras fuerzas, siempre y cuando nuestras peticiones se realicen con fé.

Oración a la Virgen para los casos difíciles y desesperados.

A continuación te enseñaré la poderosa oración a la santísima virgen, quien es una excelente mediadora entre Dios y nosotros y nos ayuda de manera eficaz a resolver las situaciones más difíciles y penosas que se nos pueda estar presentando, solo necesitamos que nuestra plegaria sea hecha con fé.

Muchas personas han recibido sanación por las plegarias que ellos o sus familiares realizan. Por el contrario hay quienes fallecen debido a que no existen personas que rueguen a Dios por ellos. Otros, en otras regiones del mundo, logran salvarse de los males de la guerra por el poder de la oración que con gran devoción muchas personas realizan.

Contrario a esto, gran cantidad de niños pueden llegar a fallecer debido a que sus progenitores no los protegen con la oración, en consecuencia, muchos milagros no acontecen porque no pedimos con fé y acción de gracias, en oración y ruego para que Dios, nuestro creador intervenga en nuestras vidas y Dios que conoce nuestros pensamientos y nuestro corazón, nos responderá.

Es por esto que se recomienda elevar nuestra plegaria en un ambiente tranquilo para comunicarnos de esta manera con nuestro Señor y llevar a cabo nuestras peticiones.

Es importante destacar que son muchas las personas que rezan por inercia, sin estar consciente de lo que cada palabra puede significar, lo que entonces implicaría que las peticiones ante la virgen se han venido haciendo de una forma errada.

¡Oh, mi adorada madre de Guadalupe!
Oh, madre de mi creador y madre mía,
hija del sempiterno Dios todopoderoso,
Santísima Virgen purísima,
honrada, cariñosa, sagrada,
jamás nos defraudes Madre amada,
apartame de toda amenaza,
socórrenos en las necesidades,
resuelve caritativamente
nuestras complicadas situaciones,
porque sabemos que en ti nada es imposible.
A tu corazón piadoso,
todo cariño, toda ternura, y a tu sagrado reflejo
el día de hoy confío mis complicados, casi inrrealizables,
circunstancias, acongojo, temores y angustias,
mis despavoridas necesidades
a las que ya no encuentro solución,
por estar encima de mi voluntad como humano,
y que tú, como mi Santa madre, conoces.

Circunstancias a las que no consigo reparo,
complicaciones que me parecen irreparables,
tristezas que golpean fuertemente mi corazón
y me hacen sentir acongojado, solitario y olvidado,
malentendidos, anarquías y requerimientos
que en tus manos dejo Santa Madre
para que tú realices lo imposible para mí, y le des solución:

(realiza la petición).

Oh, madre majestuosa,
estoy más que confiado
que con tu fuerza interventora,
con el cariño que nos tienes a nosotros, tus hijos y siervos,
con tu inmensa misericordia,
no permitirás que las tentaciones y el agobio
que el día de hoy invaden mi ser
e inmensamente me dañan,
queden incurables.

En tus manos coloco mi vida, mi esperanza,
mi devoción, y todo lo que a mí pertenece,
nunca me defraudes, nunca te alejes de mí.

Santa madre, bríndame tu socorro y resguardo
y haz que el padre bondadoso me bendiga,
el hijo me proteja y el espíritu santo me salve.

Amén.
Rezar tres Salves, Avemarías y Glorias.


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