ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO PARA RECIBIR CONSUELO

La vida es un regalo hermoso que Dios nos ha dado, sin embargo en ocasiones tenemos que enfrentar situaciones muy tristes que nos dejan devastados, la muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo, un año escolar con muchas dificultades o un amor olvidado, toda son experiencias de la vida, pero que suelen hacernos sentir muy mal.

Es normal que como humanos atravesamos diversas emociones, pero no tener consuelo puede llevarnos a una depresión, donde todo lo vemos oscuro y encontrar una luz es lo ideal. Una luz que encontramos invocando al    Espíritu Santo, para él no hay imposibles, solo debemos refugiarnos completamente a sus pies.

A continuación la Oración al Espíritu Santo para pedir consuelo:

¡Oh Espíritu Santo!

En este momento de congoja y dolor,

Cuando siento que mi alma sangra,

Que mis fuerzas empiezan a desvanecer,

Cuando declinó una vez más con tanto dolor.

 

Vengo ¡oh mi Espíritu protector!,

A implorarte que me escuches,

Que ilumines mi corazón,

Para apartar de mi camino y mi vida,

Todo lo que me ha causado gran daño,

Tómame y no me sueltes.

 

Empápame de tu luz,

Enciende en mi espíritu tu fragante fervor,

Que la paz en mi alma reine,

Que no exista mala intención,

Que los que hoy me lastiman,

Se rindan ante tu presencia santa.

Enséñame a orar,

A no flaquear y a ser más fuerte,

A comprender que me amas,

Que siempre estas a mi lado,

Y que este sufrimiento pronto va a pasar.

 

Tú promesa no  olvido,

Y sé que si camino a tu lado,

Cuento con el don divino de cuidarme y salvarme,

Por muy rocoso que sea mí andar,

Por muy tortuoso que se me presente mi día,

Eres tu mi refugio y mi alegría.

 

Líbrame del  maligno,

Úngeme con tu aceite santo,

Infunde en mi sabiduría,

Y con una mente más clara,

Ver tu luz, que eres mi guía.

 

Ayúdame a seguirte fielmente,

A proclamar tu Santo Nombre,

A alabarte con todo  mi corazón,

Por los siglos de los siglos,

Amén.

Llenos de confianza al terminar esta oración, rezando  una Ave María con mucha devoción, dejamos que el Espíritu Santo haga su obra en nuestra vida.

 


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