Sencilla oración de sanación interior



La oración simple para salvación interna, es una oración de entrega espiritual y completa fe y devoción a nuestro Señor y creador sempiterno Dios todopoderoso, y a su hijo unigénito Salvador del cielo y la tierra, para que ellos nos curen todo lo malo que pueda habitar dentro de nuestro ser, todas las enfermedades subnormales y normales que puedan apoderarse de nosotros y nos controlen a través del dolor y la agonía, así el Señor nos salvará y purificará nuestra alma y corazón y seamos de fiel devoción a él, siempre alabemos su nombre y adoremos sus testimonios.

A continuación, te enseñaré la oración para sanación interior

Jesús, tú que me adoras y cuidas, día tras día tienes mis alabanzas, te bendigo, te agradezco porque eres inmenso y bondadoso, alabado seas.

En este instante quiero poner en tus manos, otorgarte, concederte mis angustias porque sé que tú me ayudarás a salir de ellos, porque sé que tú me otorgarás la paz que requiero.

Gran Jesucristo, en tiempos de penumbra alumbra mi camino, sé los rayos de luz que iluminan mi día, dame la dicha de saber el sendero que recorreré.

Te suplico, querido mío, que en tiempos de melancolía tú me des el consuelo que necesito.
Soy todo tuyo y te pido que obres por mi corazón. Sólo tú estás consciente que te necesito para mi bienestar, tu fortaleza, de tu seguridad. Sin ti conmigo, es casi imposible pueda derrocar, sin ti conmigo soy derrotado, pero todo lo puedo en ti, porque me fortaleces. Te digo mi Señor, que tú eres un Dios bondadoso, adorado y bendecido seas eternamente.

Tú sabes mis puntos frágiles y mis dolencias en este instante, te suplico para que me colmes de tu grata bendición. Sé que tú, en este momento, atraviesas por este camino, tú glorificas y bendices a todos los que rezamos enlazados esta oración, adorado sea tu nombre por siempre.

Acércate, Señor, y toca mi corazón que tanto te pide a gritos por distintas circunstancias, pero hoy, te necesito más que jamás en la vida. Acércate Señor a mi socorro, acércate a mi ayuda, te lo pido, pido por tu seguridad, pido por tu refugio, pido por que tú me perdones. Incrústate en mi corazón y restáurame, aparta de mí las dudas, la melancolía, el dolor, todo afecto que me haga fracasar, energías negativas, reproches, miedos, temores… Sostén con fuerza mis dolores y te los entrego, alabado y bendito seas Señor.

Menea tu bendita mano curadora encima de mí, menea Jesús, tu mano firme para sentirme poderoso. Que sea capaz de confiar en ti. Sin importar las circunstancias difíciles que se encuentra mi vida sentimental en estos momentos, mira el estado de: (Menciona tu empleo, matrimonio, familia, casa) No me surgen mis planes como realmente deseo que sean, Señor amado. Tengo fe en ti, tengo fe en tu cariño, porque sé que tú eres el único que otorga lo que nadie más sabe ofrecer. Tú eres el compañero que jamás traiciona. Jesús, conviérteme con tu bendición y tu bondad. Alabado y bendito seas Señor, adorado sea tu nombre por siempre.

Hoy, te ofrezco Señor, todos mis sentimientos, todas mis emociones, mi tiempo, mis inmuebles y materiales, mis joyas, mi dinero, mis enfermedades, mi vida. Te ofrezco, amado Señor, todo, sin importar qué sea te ofrezco todo y cada una de las cosas que conforman lo que soy.

Bendito, bendito, bendito eres padre, Rey de los cielos y de la tierra, Dios de adoración. Alabado y bendito seas Señor, porque bendito eres tú. Honor a ti, honor y adoración por siempre y para siempre.

Quiero formar parte del elenco celestial, a cada uno de los elencos angelicales y darte orgullo y agrado con ellos. Hoy, vengo a bendecirte perpetuamente con mi justificación de vida. A ti pertenezco, Señor, a ti pertenezco. Está más que claro que tu amor se encuentra aferrado a mi vida, tocando lo más profundo de mi corazón, curando todo dolor, toda herida, toda angustia. Vienes a mí a consolarme y enriquecerme con tu compañía. Acércate y quédate conmigo Señor, quédate para siempre. Amén.

Sencilla oración de sanación interior
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