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San Simplicio. Papa. Santo del día 2 de marzo.


San Simplicio. Nacido en Tívoli, Italia, fue el cuadragésimo séptimo Papa de la Iglesia Católica, ejerciendo su pontificado entre los años 468 y 483, siendo particularmente importante su papado, por haber sido ejercido durante el último año y caída del Imperio Romano, cuyas políticas anticristianas fueron especialmente crueles, así como por los importantes cambios realizados en la institución de la Iglesia. Es el santo que conmemoramos el 2 de marzo.

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San Simplicio, destacado cristiano, fue un Papa muy controversial, del cual no existe certeza de su fecha de nacimiento, pero cuya actuación fue destacada en la defensa de las doctrinas desarrolladas durante el llamado Concilio de Calcedonia, en contra de las ideas Monofisitas, declaradas como herejías en el siglo V, además de haber realizado importantes reformas reorganizando la administración de la iglesia.

Fue por ello determinante la posición de San Simplicio, contra el denominado monofisismo, una doctrina cristológica, según la cual, le presencia cristiana de Jesús, se circunscribía a una sola y única naturaleza, oponiéndose a la doctrina emanada del Concilio de Calcedonia, celebrado en el año 451, la cual definió con base en la fe cristiana, la naturaleza divina y humana de Cristo, sin mezclarse en una única persona divina.

San Simplicio fue, particularmente, defensor de la divinidad y humanidad de cristo, siendo el monofisismo, origen de fuertes y solidas discusiones en el seno de la iglesia difundiéndose particularmente en Siria y Egipto y contribuyó a crear tensiones y cismas, impulsadas mayormente por dirigentes del imperio Bizantino.

Fue entonces, San Simplicio, un Papa ejemplar, quien supo cultivar un intenso cuidado pastoral y la divulgación de importes decisiones sobre asuntos de la iglesia, destacando su empeño en mantener la independencia de la iglesia y la importancia en la uniformidad de sus criterios para apuntalar su autoridad como guía en la espiritualidad de los fieles. Para ello, San Simplicio, desarrolló fielmente su fe y bondad cristianas, llevando una vida de austeridad y contante oración y penitencia. San Simplicio falleció en Roma, el 2 de marzo del año 483.