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San Berardo de Calvi. Santo del día 16 de enero.


San Berardo. Nacido durante la segunda mitad del siglo XII, en Italia, fue un protomártir, monje franciscano, fiel seguidor y compañero de prédica de San Francisco de Asís, quien, junto a otro de grupo de monjes, fueron conocidos como Los Mártires de Marrakech. Es el Santo que conmemoramos el 16 de enero.

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San Berardo de Calvi, junto con Pedro, Acursio, Adyuto y Otón fueron un grupo de monjes, discípulos de San Francisco de Asís y apegados al ideal de vida cristiana que, bajo su guía, habían decidido tomar.

El desprendimiento absoluto de bienes materiales, el vivir a imagen y semejanza de nuestro señor Jesucristo y predicar la palabra de Dios, era la misión de San Berardo de Calvi.

Una vida de entrega y sacrificio fue a lo que se comprometió San Berardo de Calvi, quien, junto a su grupo de compañeros, partieron en 1219, desde Italia y bajo petición de San Francisco de Asís, hacia Sevilla y demás territorios ocupados por los musulmanes, atravesando España y Portugal, como la primera expedición evangelizadora, de las regiones occidentales.

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San Berardo de Calvi, junto a sus compañeros, fueron encarcelados y desterrados a Marruecos, ciudad donde continuaron su prédica cristiana, pero fueron nuevamente encarcelados y sometidos a cruentas torturas, para obligarlos a abdicar de su fe en cristo y, al negarse, el rey de la ciudad de Marrakech los condenó a muerte, la cual ocurrió el 16 de enero de 1220.

La vida de entrega y vocación cristiana que llevó San Berardo de Calvi, en seguimiento de las enseñanzas de San Francisco de Asís, le valieron a él y a sus compañeros de misión, el reconocimiento como mártires de la iglesia católica, por haber padecido los mismos sacrificios de nuestro señor Jesucristo, hasta la muerte por la fe que jamás abandonaron.

San Berardo de Calvi, junto a Pedro, Acursio, Adyuto y Otón, fueron canonizados el 7 de agosto de 1481 por el Papa Sixto IV, siendo venerados tanto en la Iglesia Católica como en las iglesias orientales, pasando a la posteridad, como santos, y reconocidos, por su entrega y sufrimiento, como los Mártires de Marrakech.